Ortografía se come a estudiantes por escasa lectura y redacción

Palabras sin tildar, signos de puntuación mal empleados, verbos conjugados de forma errónea, oraciones sin coherencia ni cohesión; es decir, textos con todas las ideas en desorden.

Esos errores son cada vez más comunes en las redacciones que escriben los estudiantes de escuelas, colegios y universidades.

Como escriben mal y tienen dificultades para transformar en letras sus ideas, estos muchachos tendrán problemas para comunicarse de manera escrita, aunque tengan un título profesional.

El escaso tiempo que dedican a la lectura y el poco hábito de escribir, los ata a una mala ortografía.

Ana María Rodino, de la Universidad Estatal a Distancia (UNED), advirtió de que los muchachos ya no hacen lecturas prolongadas como antes y en los centros educativos ya no dedican suficiente tiempo para enseñarles a estructurar un escrito.

“Hoy la lectura no es fuente de ocio; hoy la lectura ha sido sustituida por la televisión, Internet, el cine”, afirmó Rodino.

Incluso, algunos de los que leen prefieren textos sin riqueza de vocabulario, con escasos sinónimos y muchos errores.

Como la memoria visual es clave para escribir correctamente, estos lectores reproducen los desaciertos y muletillas de otros.

Los problemas empiezan desde la escuela y el colegio, pues los dictados y las redacciones quedaron en el olvido.

“Para escribir bien, hay que borrar mucho, hay que practicar mucho. Hay gente que cree que desarrollando las otras habilidades linguísticas, de rebote se escribirá bien, pero no; se necesita mucha lectura y práctica”, recalcó Félix Barrantes, director de Gestión de Calidad Educativa del Ministerio de Educación Pública (MEP).

Los resultados de las pruebas de Redacción y Ortografía son evidencia de que los alumnos actuales cometen más errores al escribir que los de años anteriores.

Mientras en el 2004 el 82,67% al menos sacó un 70, el año pasado lo hizo solo el 73,35%.

¿Qué hacer? Jéssica Araya, especialista en linguística de la Escuela de Formación Docente de la Universidad de Costa Rica, opina que los centros educativos deben tener proyectos de expresión escrita.

“Los programas de estudio enfatizan mucho en reglas ortográficas, y el chiquillo se lo aprende de memoria y en el examen pone ejemplos, pero no lo interioriza; se queda solo en memorización”, agregó.

Araya exhortó a que el diccionario vuelva a ser protagonista en el aula, así como los dictados. Para esta educadora, uno de los problemas más graves es que muchos alumnos tienen un léxico muy pobre, por lo que repiten palabras sin cesar y se aferran a muletillas.

En procura de frenar el desastre por el mal uso de las palabras, la Asociación de Profesores de Español solicitó al MEP cambios en los programas.

“Quieren que el estudiante escriba bien, pero no le han enseñado a escribir bien”, aseveró Vinicio Cabrera, presidente de esa asociación.

Cabrera insiste en que los contenidos deben motivar al alumno y que los profesores deben tener tiempo para enseñar a escribir y revisar los textos.

Ángel Alvarado, asesor de Español del Ministerio de Educación, aseguró que el programa de estudios privilegia el uso constante de las reglas ortográficas.

“Debe enseñarse con práctica constante. Muchas veces se comete el error de que solo en quinto año se ve la redacción”, advirtió.