¿Cómo educar a los niños con amor? Manejo de límites positivos pero firmes

 

Silvia González Céspedes
 
El tema de la educación es cada día más estudiado por los padres, quienes se interesan por aprender técnicas de comunicación y de manejo de límites con sus hijos, sin embargo, no debemos olvidar que la educación y el afecto deben ser dados de forma paralela, no solo para obtener resultados positivos en términos de límites, sino también para tener una relación de cercanía y confianza para con los nuestros.
 
En el día a día de los padres o cuidadores, los adultos vemos comportamientos en los niños que no entendemos y podemos vernos enfrentados ante situaciones en las que no sabemos cómo actuar correctamente. Es acá donde es importante que padres y cuidadores tengan en cuenta que a medida que los niños y niñas crecen, van manifestando conductas y actitudes relacionadas con los cambios físicos, cognitivos, emocionales y de desarrollo social que están experimentando. Es por esto que para entender el comportamiento de tu hijo o hija tienes que conocer los aspectos principales de cada etapa de su desarrollo, sus necesidades y cómo responder ante ellas adecuadamente.
 
El diálogo y el establecimiento de límites requiere más esfuerzo, tiempo y dedicación que el castigo f'isico; y de ingredientes como la paciencia, el esfuerzo y la constancia. Pero los resultados son muy positivos, ¿no vas a intentarlo?
 
Para empezar, es importante tomar conciencia de que tanto educar con autoritarismo (aquí mando yo), como con demasiada permisividad (dejando que el niño o la niña haga y deshaga a su antojo y comprándole todo lo que desee para no complicarnos y que nos dejen en paz), tiene consecuencias perjudiciales para ellos, para la familia y para la sociedad.
 
La buena noticia es que hay un camino alternativo: la educación asertiva, que parte de comprender que nuestros hijos son personas únicas, con cualidades propias, distintas a las nuestras. La base de esta propuesta de crianza nos enseña a respetar su ritmo, su proceso evolutivo y actuar en consecuencia, proporcionándoles amor y límites al mismo tiempo. Padres y Madres son el modelo a seguir del niño y la niña; de las interacciones, los gestos, las formas de hablar y de resolver problemas; los niños irán forjando su personalidad y sus códigos de conducta. No podemos exigir ni esperar que nuestros hijos se comporten de manera diferente a como los hacemos nosotros, somos sus guías y referentes, tanto en lo bueno como en lo malo. Una de las formas en que podemos ofrecerles el mejor ejemplo es a través de cómo los educamos, les guiamos y protegemos: con respeto, diálogo y confianza mutua.

Recomendaciones
 
1. Sea objetivo, recuerde que son niños y hay comportamientos “normales” y esperados en las diferentes edades. No espere que su hijo sea igual a usted cuando fue niño.

2. Evite utilizar el castigo físico, su hijo también merece respeto. Tenga a la mano distintas alternativas de acuerdo a la edad del niño-

3. Mantenga un tono de voz firme, no enojado. Hable a su hijo mirándole a los ojos (si es necesario agáchese al nivel de niño.).

4. Sea firme y consistente al poner los límites.

5. Siempre aplique las consecuencias en caso de que no se cumpla la regla.

6. Acentúe lo positivo.

7. Explique el por qué del límite y del castigo si éste no se cumple.
 
8. Desapruebe la conducta, NO al niño.

9. Controle sus emociones, estas no deben interferir en los límites ni en los castigos.

10. Recuerde que los límites son para fomentar el bienestar y el autocontrol del niño  y prepararlo así para la vida adulta. Evite ser estricto y controlador, y mucho menos poner límites con el fin directo de que “me haga caso a lo que yo le pida”, aún cuando esto no sea objetivo y coarte la libertad y la vivencia de su niñez.